Nutrición

3 tipos de reacción al gluten y qué las causa

La sensibilidad al gluten aumenta y cada vez son más las personas que lo suprimen, pero hay varios motivos por los que adoptar una dieta sin gluten puede ser lo mejor para tu salud.

El gluten, la proteína del trigo y otros cereales que da consistencia a las masas, está por todas partes y su consumo no solo tiene graves consecuencias para las personas celiacas sino que también puede afectar a muchas otras personas que, sin ser celiacas, han desarrollado cierta sensibilidad a esta proteína en mayor o menor grado.

Esta afectación se debe, al parecer, a que algunas sustancias como las gliadinas (proteínas del gluten), los hidratos de carbono de cadena corta y los inhibidores de la amilasa y la tripsina originan una alteración del revestimiento del intestino delgado que dificulta la absorción de algunos alimentos.

En todo caso, el rápido incremento de las personas afectadas por este síndrome parece vinculado al aumento del consumo de alimentos con gluten: no solo de los cereales en sí, sino también de la gran cantidad de productos elaborados que lo incorporan como tal o como aditivo.

Esta omnipresencia del gluten es algo que debemos tener en cuenta si queremos reducir su consumo o eliminarlo de nuestra dieta.

Motivos para eliminar el gluten de la dieta

Existen clasificaciones diferentes según la reacción del organismo al gluten:

1. Celiaquía

Es la intolerancia a la proteína del gluten, una enfermedad autoinmune y crónica caracterizada por una lesión de la mucosa del intestino delgado que impide la correcta absorción de los nutrientes.

Los síntomas son diarrea, malnutrición, hinchazón abdominal, náuseas y vómitos… En caso de tener celiaquía la persona es imperativo abandonar totalmente el gluten y evitar la más mínima contaminación.

2. Sensibilidad al gluten

También se conoce como sensibilidad al gluten no celiaca (SGNC), que podría llegar a afectar a un 10% de la población.

Los síntomas son muy similares a los que produce la intolerancia, aunque predominan las manifestaciones extradigestivas, como alteraciones del comportamiento, dolores óseos y articulares, calambres, adormecimiento de las extremidades, pérdida de peso o fatiga crónica.

Se produce por una respuesta inmunológica de hipersensibilidad inmediata. Afecta a un porcentaje muy bajo de la población y los síntomas son de diferente gravedad: dolor abdominal, diarrea, vómitos, asma, tos, rinitis, conjuntivitis, urticaria, edema o inflamación, dermatitis…

3. Otros problemas de salud

Son lo que podríamos llamar “voluntarios” o personas que voluntariamente rechazan el gluten.

En este grupo se incluyen aquellas personas que, sin necesidad de diagnóstico, destierran el trigo y sus derivados porque siguen una dieta terapéutica que lo excluye, como la cetogénica, la anticándida, la anticáncer o la dieta para enfermedad de Crohn, o simplemente porque deciden seguir un estilo de vida “gluten free”.

Nutrición

La importancia del desayuno en la adolescencia

El hábito del desayuno es importante en todas las etapas de la vida.
Pero especialmente durante la niñez y la adolescencia, ya que trae los siguientes beneficios:
· Mejora el rendimiento escolar: Un buen desayuno influye positivamente en el rendimiento físico e intelectual. Cuando no se desayuna bien, el adolescente puede presentar falta de energía, debilidad y menor capacidad de concentración y atención. La recomendación es, por lo tanto, realizar una comida que incluya todos los nutrientes de forma equilibrada y que sea baja en azúcares.
· Ayuda a controlar el peso corporal: Los adolescentes que desayunan tienden a controlar mejor su peso corporal que aquellos que no lo hacen. Esto se atribuye al hecho de que la comida en la mañana despierta el metabolismo, permitiendo que los alimentos ingeridos durante el día sean más fácilmente metabolizados. Además, los adolescentes que desayunan tienden a consumir menos calorías a lo largo del día, a hacer mejores opciones de alimentos, y a ser más activos.
· Previene la deficiencia de hierro: Un estudio demostró que los adolescentes que no desayunan tienen un mayor riesgo de sufrir una deficiencia de hierro, un mineral imprescindible para el correcto funcionamiento del organismo. Dentro de estos, las niñas son más propensas que los varones.
·Contribuye a la construcción de la familia: Un desayuno en familia es una buena oportunidad para los padres de acercarse a sus hijos adolescentes. Cualquier momento es bueno para aprovechar a conectar con ellos, dialogar y apoyarlos en esta etapa tan importante de sus vidas.

Por otra parte, la O.M.S. recomienda la realización de una actividad física diaria en este rango etario, a fines de:

  • desarrollar un aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano;
  • desarrollar un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano;
  • aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos);
  • mantener un peso corporal saludable.

La actividad física se ha asociado también a efectos psicológicos beneficiosos en los jóvenes, gracias a un mejor control de la ansiedad y la depresión.